lunes, 17 de noviembre de 2014

Odio hacia uno mismo

Normalmente el ludopata se odia a si mismo, se odia por una parte porque no esta haciendo lo que él considera correcto, por otra parte porque esta engañando a todo el mundo y engañandose a si mismo. Normalmente el ludopata considera que lo que le esta pasando es culpa suya, considera que es un vicioso igual que los demás consideran lo mismo del, no suele ser consciente de que realmente es una enfermedad y no es una caracteristica de su personalidad. Normalmente cuando dice que el no juega, no esta mintiendo, aunque el cree y se da cuenta de que si lo esta haciendo. Esta ultima frase tiene algo de intrigulis, podria decirse que la ludopatia es una enfermedad que esta impidiendo que seas tu mismo, en realidad el ludopata no juega sino que juegan. Como todas las enfermedades mentales incluidas las dependencias, estas producen que quien las sufre tenga en alguna medida un problema de personalidad generada por las mismas y es lo que produce que esa persona no sea ella misma. El ludopata una vez vencida su dependencia no juega, pero no por ello va a dejar de ser ludopata para el resto de su vida, cualquier bajon es buena excusa para volver a jugar y de nuevo se activa el chip de jugar, recuperar, ganar, perder. Luego existe una minoria de gente que sufre de ludopatia que considera imposible dejar el juego, son conscientes del problema, son conscientes de que juegan de un modo compulsivo, se encuentran en la mayor de las miserias, no comen lo suficiente, todo su circulo famiilar y de amigos ha desaparecido, dedican toda su vida a jugar, no les sirve ningun tipo de ayuda y no quieren dejar el juego, estos ya no sienten ningún tipo de odio hacia si mismos, han aceptado el juego en sus vidas y la ruina que les ha traido el mismo.
Uno de los mayores problemas de la ludopatia y de la gente con este problema es que en algunos momentos creemos que podemos controlar el mismo, muchos ansiamos ser como alguno de sus compañeros que juegan la vuelta del bar y se acabo y encima muchas veces se llevan un buen pellizco para casa. Cuando iba a la asociación de ludopatas anonimos era uno de los comentarios que más oia, ojala pudiera controlar el juego y solo hechar una moneda de vez en cuando. El ludopata no puede hacer tan solo eso y nunca podra, quizas así es como empezo y quizas vea en no mucho tiempo a esas personas que tanto admira porque solo juegan la vuelta tan enganchados como estuvo él. El ludopata en rehabilitación se odia a si mismo por lo que hizo, se odia a si mismo por lo que hizo a los demás y por lo que se hizo a si mismo, se odia por no poder controlarse, le lleva mucho tiempo darse cuenta de que quien hizo todo eso no fue él sino la enfermedad.

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